Que suene contra la violencia machista: 13 canciones para escuchar, reflexionar y no mirar hacia otro lado
Después de hablar esta semana sobre la importancia de escuchar, acompañar y apoyar a una mujer que puede estar sufriendo violencia de género, queremos cerrar la semana con un recurso diferente: la música como herramienta de sensibilización y denuncia.
La violencia machista también ha estado presente en canciones de estilos, épocas y generaciones muy diferentes. Rock, punk, rap, pop, flamenco o canción de autor han servido para poner palabras al miedo, el control, la pérdida de autoestima, la violencia dentro de la pareja, la necesidad de pedir ayuda o el proceso de recuperar la libertad.
Por eso hemos preparado una selección de 13 canciones que, cada una desde su propio lenguaje musical, invitan a reflexionar sobre esta realidad.
¡Ay, Dolores! — Reincidentes
Una de las canciones más conocidas del rock estatal sobre violencia de género. Refleja el miedo, el aislamiento y el deterioro de la autoestima que puede provocar una relación violenta, al tiempo que lanza un mensaje de apoyo a la víctima.
La bella y la bestia — Porta feat. Norykko
Desde el rap, cuenta la evolución de una relación que comienza aparentemente bien y acaba marcada por el control, la violencia psicológica y las agresiones. Una canción especialmente útil para trabajar la identificación de señales dentro de una relación abusiva.
La puerta violeta — Rozalén
Utiliza la imagen de una puerta como símbolo de salida de una situación de violencia. Habla de recuperar la libertad, reconstruirse y dejar atrás el miedo.
Violencia machista — Ska-P
Una denuncia directa, desde el ska-punk, contra la violencia ejercida sobre las mujeres. Su letra señala al agresor y rechaza cualquier justificación del maltrato.
Malo — Bebe
Probablemente una de las canciones en español más reconocibles sobre violencia de género. Describe el miedo y la violencia dentro de la pareja desde la perspectiva de una mujer que decide enfrentarse a esa situación.
En guerra — Mafalda
Con un sonido alternativo que mezcla rock, ska y otros estilos, pone sobre la mesa desigualdades, violencias y estructuras sociales que siguen afectando especialmente a las mujeres.
Salir corriendo — Amaral
Una canción que habla de reconocer cuándo una relación está causando daño y de la necesidad de romper con el miedo y buscar una salida.
María se bebe las calles — Pasión Vega
Cuenta la historia de una mujer que ha vivido durante años atrapada en una relación violenta y que finalmente comienza a recuperar su autonomía y su propia vida.
Se acabaron las lágrimas — Huecco feat. Hanna
Una canción centrada en romper con la violencia, dejar atrás el miedo y recuperar la capacidad de decidir sobre la propia vida.
No vales más que yo — La Oreja de Van Gogh
Cuestiona las relaciones construidas desde la superioridad, el control y la desigualdad, recordando que ninguna relación puede sostenerse sobre la dominación de una persona sobre otra.
Que nadie — Manuel Carrasco y Malú
Un mensaje sobre recuperar la voz, la autoestima y la libertad frente a quien intenta controlar o decidir sobre la vida de otra persona.
Y en tu ventana — Andy & Lucas
Aborda la violencia de género desde la mirada de quien observa desde fuera el sufrimiento de una mujer, poniendo también el foco en la importancia de no permanecer indiferentes.
Bajo el suelo — Boikot
Desde el punk-rock, ofrece una de las denuncias más contundentes de esta selección frente a la violencia contra las mujeres. Una canción directa y dura que pone el foco en el rechazo social al maltrato y en la necesidad de posicionarse frente a quien lo ejerce.
Aunque cada canción utiliza un lenguaje y un estilo diferente, todas tienen algo en común: rompen el silencio y utilizan la música para poner palabras a situaciones que nunca deberían normalizarse.
Escucharlas también puede convertirse en una oportunidad para hablar sobre relaciones saludables, detectar comportamientos de control, cuestionar los mitos que todavía rodean a la violencia de género y recordar que la responsabilidad nunca recae sobre quien la sufre, sino sobre quien la ejerce
Porque la música también puede ayudarnos a identificar, cuestionar y denunciar la violencia machista. Y, a veces, una canción puede ser el punto de partida para una conversación que necesitaba comenzar.