Las denuncias falsas por violencia de género son prácticamente inexistentes
Aunque es una pena tener que seguir hablando de esto —o perdiendo el tiempo hablando de esto— la realidad es que esta frase se ha convertido en un top 10 de los comentarios que escuchamos tanto en nuestra labor profesional (formaciones, charlas, talleres…) como en la vida cotidiana de nuestra propia plantilla. Y, seguramente, también de la vuestra.
Precisamente por eso, y antes de cerrar el año, hemos considerado importante poner el foco en este tema y desmontar, una vez más, un mito que no solo desinforma, sino que invisibiliza a todas las mujeres víctimas de violencia de género: tanto a las que se atreven a denunciar como a las que, por miedo, riesgo o falta de apoyo, no pueden hacerlo.
Y es que, estamos hartas de escuchar el mismo discurso sensacionalista: “hay muchas mujeres que denuncian en falso y arruinan la vida a hombres inocentes”.
Pero lo cierto es que este mito no se sostiene con datos, ni jurídicos, ni sociales, ni lógicos.
Vamos por partes.
1. Las denuncias falsas en violencia de género suponen menos del 0,01%
Todos los informes de Fiscalía General del Estado coinciden año tras año:
Las denuncias falsas en violencia de género son residuales, estadísticamente irrelevantes frente a decenas de miles de denuncias reales.
De hecho, hay más casos de hombres que asesinan a sus parejas que casos de mujeres que denuncian falsamente. Eso ya lo dice todo.
🚓 2. “Es que los pobres hombres van al calabozo solo porque ella lo dice” (spoiler: no, no van)
Cualquier persona que suelte este argumento demuestra que no sabe cómo funciona la justicia.
En violencia de género, igual que en robos, agresiones, amenazas, lesiones o delitos sexuales, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad actúan según indicios, riesgo y protocolos de protección, NO según “creer porque sí”. La detención no significa culpabilidad.
👉 Nadie dice que “los ladrones sufren detenciones injustas sin saber si es verdad”.
👉 Nadie denuncia que “hay muchas denuncias falsas de robos”.
Pero cuando se trata de violencia contra las mujeres, mágicamente aparece el escepticismo.
La detención preventiva se hace por tres razones:
- Proteger a la víctima si hay riesgo de agresión grave o repetida.
- Evitar que el presunto agresor destruya pruebas o intimide.
- Permitir a la policía investigar con seguridad.
Funciona igual en TODOS los delitos donde hay riesgo para la integridad de una persona.
La violencia de género no inventó este procedimiento: lo comparte con el resto del Código Penal.
¿Quién sale ganando con el mito de las denuncias falsas?
Desde luego, no las víctimas. Este mito solo beneficia a:
- quienes quieren desacreditar a las mujeres,
- quienes buscan minimizar la gravedad de la violencia machista,
- y quienes prefieren un sistema donde las víctimas se callen para no ser señaladas.
La realidad es otra:
👉 Las mujeres no denuncian “para fastidiar”: denuncian para sobrevivir.
👉 La mayoría llega a comisaría después de años de violencia, no por capricho.
👉 El sistema es prudente, no punitivo sin control.
La falsa denuncia es el argumento perfecto para no hablar de lo importante: la violencia real que sufren miles de mujeres cada año.
Cuando alguien te diga que “hay muchas denuncias falsas”, recuerda:
los hechos, las estadísticas y el funcionamiento de la justicia dicen exactamente lo contrario.
No estamos ante un problema de “mujeres que inventan”.
Estamos ante un problema de hombres que agreden y de una sociedad que todavía prefiere dudar antes que proteger.