¿Sabías qué…?

Las mujeres siguen concentrándose en los empleos más precarios y peor remunerados

Cuando se habla de desigualdad laboral, muchas veces el foco se pone únicamente en la brecha salarial. Sin embargo, una parte importante de esta desigualdad también tiene que ver con el tipo de empleos que ocupan mayoritariamente mujeres y hombres.

Las mujeres siguen concentrándose en mayor medida en sectores más feminizados, como los cuidados, la limpieza, el comercio o la atención sociosanitaria. Se trata de trabajos fundamentales para el sostenimiento de la vida y el funcionamiento cotidiano de la sociedad, pero también de algunos de los sectores más precarizados y peor remunerados.

Además de contar con salarios más bajos, estos empleos suelen presentar mayor temporalidad, más parcialidad y peores condiciones laborales, lo que tiene un impacto directo en la estabilidad económica y la autonomía de muchas mujeres.

Esta realidad no responde a una elección individual aislada, sino a una distribución desigual del trabajo y a una estructura laboral que sigue otorgando menos valor económico y social a los sectores más feminizados.

Por eso, hablar de igualdad en el empleo no implica solo reducir la brecha salarial, sino también revisar qué trabajos se sostienen, quién los realiza y por qué siguen siendo los menos reconocidos

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