Las mujeres tardan más en recibir algunos diagnósticos médicos que los hombres
La salud no siempre se investiga, se diagnostica ni se atiende de la misma manera para mujeres y hombres. Distintos estudios han señalado que, en determinadas patologías, las mujeres tardan más en recibir un diagnóstico que los hombres, incluso cuando presentan síntomas similares.
Esta diferencia no responde únicamente a factores biológicos. También influyen sesgos históricos en la investigación médica, donde durante mucho tiempo el cuerpo masculino se ha utilizado como referencia principal, así como estereotipos que han llevado a interpretar con más frecuencia el malestar de las mujeres como algo emocional o inespecífico.
Esto puede traducirse en diagnósticos más tardíos, infradiagnóstico o menor acceso a determinados tratamientos, especialmente en cuestiones relacionadas con dolor crónico, salud cardiovascular o enfermedades ginecológicas.
Incorporar la perspectiva de género en salud no significa atender de forma distinta, sino reconocer que investigar, diagnosticar y tratar sin tener en cuenta estas diferencias también puede generar desigualdad.
Porque avanzar en igualdad también implica preguntarnos cómo se construye el conocimiento médico y a quién ha tomado históricamente como referencia