La prevención de la violencia de género también implica trabajar con los hombres
Como ya hemos comentado en numerosas ocasiones, cuando hablamos de violencia de género solemos pensar en la atención a las víctimas, la protección y los recursos de apoyo. Sin embargo, la prevención también pasa por reflexionar sobre los modelos de masculinidad y las formas en que aprendemos a relacionarnos.
Por ello, en los últimos años se han impulsado diferentes campañas dirigidas específicamente a los hombres, con el objetivo de promover relaciones basadas en el respeto, la igualdad y el buen trato.
Un ejemplo es la campaña “Por huevos”, impulsada por el Ministerio de Igualdad en 2024. A través del humor y de situaciones cotidianas, la campaña invitaba a cuestionar determinadas ideas tradicionales sobre la masculinidad y a reflexionar sobre cómo algunos estereotipos pueden influir en nuestra forma de actuar.
Entre los mensajes de la campaña encontramos frases como:
“Hay que tener muchos huevos para defender que no siempre hay que tenerlos.”
“Tener huevos también es ir tú a comprarlos.”
Más allá del juego de palabras, estas frases invitan a reflexionar sobre cómo, en ocasiones, determinadas expectativas asociadas a la masculinidad siguen vinculándose a la fuerza, la agresividad o el rechazo de ciertas tareas consideradas tradicionalmente femeninas.
Sin embargo, hacer la compra, asumir responsabilidades domésticas, participar en los cuidados o expresar emociones no debería cuestionar la masculinidad de nadie. La corresponsabilidad, el respeto y la igualdad no son cualidades masculinas ni femeninas, sino elementos fundamentales para construir relaciones más sanas y equitativas.
Precisamente por ello, cada vez son más las iniciativas que promueven modelos de masculinidad más igualitarios y alejados de los estereotipos tradicionales.
Porque construir una sociedad libre de violencia de género requiere la implicación de toda la sociedad y también la reflexión sobre cómo entendemos y vivimos la masculinidad