Desarrollar habilidades también es una cuestión de igualdad de oportunidades
Cada 15 de julio se celebra el Día Mundial de las Habilidades de la Juventud, una fecha promovida por las Naciones Unidas para recordar la importancia de brindar a las personas jóvenes oportunidades para aprender, prepararse y desarrollar sus capacidades.
Las y los jóvenes tienen muchas ideas, talento y ganas de aportar a sus comunidades. Con su creatividad, energía y nuevas formas de ver el mundo pueden impulsar cambios positivos. Sin embargo, muchas veces se encuentran con dificultades para acceder a un empleo de calidad, continuar sus estudios o encontrar espacios donde desarrollar todo su potencial.
Esta realidad también se refleja en los datos. Según Naciones Unidas, una de cada cinco personas jóvenes de entre 15 y 24 años no estudia, no trabaja ni recibe formación. En el caso de las mujeres jóvenes, esta situación afecta a más de una de cada cuatro, lo que pone de manifiesto que las oportunidades siguen sin ser iguales para todas las personas.
Hablar de habilidades también significa hablar de igualdad de oportunidades, porque no todas las personas jóvenes parten de las mismas condiciones para avanzar. Factores como el lugar donde nacen, la situación económica de sus familias, el acceso a la educación o las desigualdades de género pueden influir en las oportunidades que tienen para crecer, desarrollar su talento y cumplir sus metas.
Por eso es importante que todas las personas jóvenes puedan acceder a espacios de aprendizaje, formación y acompañamiento que les permitan descubrir sus capacidades y seguir desarrollándolas. Cuando una persona joven tiene la oportunidad de prepararse, no solo mejora sus posibilidades de futuro, sino que también puede contribuir al bienestar de su entorno y de la sociedad.
El Día Mundial de las Habilidades de la Juventud nos recuerda que apoyar a las nuevas generaciones significa abrir puertas, escuchar sus ideas y ofrecerles las herramientas necesarias para construir el futuro que desean.
Porque apostar por el talento de la juventud no consiste únicamente en prepararla para acceder al mercado laboral. También significa garantizar que todas las personas jóvenes, independientemente de su origen, género o circunstancias, tengan la oportunidad de desarrollar su potencial y contribuir a una sociedad más justa, inclusiva e igualitaria.